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Endeudamiento y exclusión: consecuencias tangibles por la falta de educación financiera

Reporte Fintech consultó a profesionales sobre cómo el desconocimiento del manejo de finanzas personales impacta en la vida económica de los ciudadanos.

Reporte Fintech consultó a profesionales sobre cómo el desconocimiento del manejo de finanzas personales impacta en la vida económica de los ciudadanos.

Pagar el mínimo de la tarjeta de crédito o adquirir un crédito ignorando las tasas de interés. Invertir en plazos fijos en moneda local o en fondos de inversión desconociendo los riesgos del mercado. No disponer de autonomía o desconocer el manejo de la economía familiar, son solo algunas de las consecuencias tangibles de la falta de educación financiera en Argentina.
Al respecto, Reporte Fintech dialogó con Ignacio Carballo y Sabrina Guerrini, dos profesionales que trabajan día a día en la temática de educación financiera, sobre los efectos que produce la falta de comprensión de los productos financieros, sus conceptos y riesgos. Ignacio es economista e investigador de la Universidad de Buenos Aires, especialista en microfinanzas y director del programa de Fintech & Digital Banking de la Universidad Católica Argentina. En tanto, Sabrina es analista financiera y creadora de un emprendimiento digital educativo sobre finanzas personales, en el que recibe cientos de consultas de usuarios acerca de cómo administrarse mejor.

Educación financiera: Argentina, en fondo de la tabla

Como hicimos mención en la nota 5 propuestas de educación para la inclusión financiera en Latam, en la región este sigue siendo un tema pendiente. Al respecto, Ignacio comenta que en nuestro país hasta hace poco tiempo ni siquiera había datos para evaluar el estado del tema. “Hasta hace más de un año, hablábamos en eventos o en congresos, y teníamos que referirnos a la pérdida de una oportunidad comparativa que fueron las pruebas PISA 2015. En estas pruebas de evaluación de educación en adolescentes, Argentina quedó afuera, y justamente en estas evaluaciones había un módulo de educación financiera. Eso permitió una primer foto comparativa, en la que nosotros no estuvimos, pero algunas señales nos dieron. Allí se vio que los adolescentes de Brasil, Chile y Colombia eran los últimos en términos de capacidad financiera, en comparación con todos los otros países. En eso pudimos vislumbrar que si nuestros países vecinos están así, nosotros muy probablemente también estaríamos en el fondo”, señaló.
Esta duda se cerró a fines del año pasado, cuando el Banco Central de la República Argentina (BCRA), junto a la Corporación Andina de Fomento (CAF) realizó el primer estudio comparativo línea de base de capacidades financieras de toda la población argentina. “Este estudio nos puso efectivamente en el último puesto en comparación a otros países de la región. La CAF evaluó a Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador y Perú. Con esto se comprueba empíricamente que sí tenemos un muy bajo grado de educación financiera y hay que trabajar explícitamente en eso”, recalcó.

El primer estudio comparativo de capacidades financieras de la población argentina realizado por el BCRA junto a la Corporación Andina de Fomento, nos puso en el último puesto en relación a otros países de la región. Con esto se comprueba empíricamente que sí tenemos un muy bajo grado de educación financiera y hay que trabajar explícitamente en eso”.  Ignacio Carballo

Exclusión, autoexclusión y exclusión de facto

Al referirse a las consecuencias de la falta de educación financiera, Carballo remarca dos cuestiones, una de ellas es la exclusión o autoexclusión.“Hay gente que por no entender los productos o porque no le dan confianza, directamente no los toma, cuando tal vez es un producto que sí se adecua a sus necesidades y le permitiría promover su crecimiento económico o bien suavizar el consumo hacia dentro del hogar”, comentó.
El segundo aspecto tiene que ver con la falta de capacidad para entender los servicios financieros que sí se utilizan. En este caso se observan los efectos de una mala utilización. “Las consecuencias más tangibles de un mal financiamiento —pero no la única— es el sobreendeudamiento. La consecuencia más grave de un sobreendeudamiento, cuando se transforma en una instancia de no pago, es la exclusión de facto. Entrás al Veraz y no vas a poder acceder a ningún producto financiero, en ningún otro lado”, consideró Carballo, al tiempo que agregó: “La capacidad financiera es un fenómeno multidimensional. Lo que excluye a las personas son variables de ofertas, que principalmente son costos, diseño de productos, alcance de los mismos. Y por otro lado también temas de capacidades, temas de exclusión que no tienen que ver con capacidades financieras, sino con malas experiencias. En Argentina tenemos esa variable muy alta por nuestra relación con nuestro sistema financiero y creo que estos días está más marcado que nunca. Después, hay algo que engloba a estas dos dimensiones de oferta y demanda, que es el marco regulatorio”.

«La capacidad financiera es un fenómeno multidimensional. Lo que excluye a las personas son variables de ofertas, que principalmente son costos, diseño de productos, alcance de los mismos. Y por otro lado temas de capacidades y temas de exclusión que tienen que ver con malas experiencias. En Argentina tenemos esa variable muy alta por nuestra relación con nuestro sistema financiero y creo que estos días está más marcada que nunca».  Ignacio Carballo

 

Sobreendeudamiento y malas decisiones en inversión

Sabrina comenta que la mayoría de las consultas que recibe son de ciudadanos muy endeudados, que no logran ordenar sus finanzas. “En los últimos años, debido a la liberación de las tasas y de la refinanciación particularmente de las tarjetas de crédito, hay personas que no pudieron controlar eso. Estaban acostumbradas a pagar el mínimo y eso hizo que las deudas se incrementaran de una forma incontrolable, teniendo que destinar todo su sueldo a pagar la tarjeta de crédito. Y después tienen que seguir usando la tarjeta de crédito para subsistir el resto del mes”, señaló.
La creadora de la plataforma digital sobre finanzas personales, considera que lo que abunda es un desconocimiento y falta de análisis de la tasa de financiación. Asimismo, Guerrini resaltó que “más allá de cualquier análisis que se haga” en Argentina tenemos las variables de la inflación y la devaluación, hecho que vuelve más complejo entender los procesos de la economía. “La educación financiera es algo que en el resto del mundo está tomando más fuerza y se está entendiendo que el acceso a diferentes elementos financieros requiere comprender los riesgos que se  están asumiendo, nosotros acá tenemos dos variables adicionales que nos complican aún más”, remarcó.
Un ejemplo que menciona Sabrina, tiene que ver con lo que sucedió con posterioridad a las elecciones primarias en Argentina, donde muchas personas “habían apostado a la tasa en pesos y no veían el riesgo de la devaluación inminente”. “Mucha gente, por buscar maximizar las ganancias no contempló los riesgos. En ese momento la tasa en pesos era conveniente, pero cuándo retirarse, es algo que siempre se debería analizar. Lo mismo sucedió con algunos fondos de inversión, donde la gente estaba invirtiendo en un elemento que tenía un riesgo implícito”, sostuvo.
“Eso es algo que sorprende al día de hoy con el nivel de información que tenemos, aunque puede ocurrir que triunfen las estrategias de marketing”, comentó Guerrini, hecho que de alguna manera también destacó Carballo: «los fondos de inversión orientaron su campaña, primero diciendo por qué estás perdiendo plata y no estás poniéndola acá, en segundo lugar resaltando que los montos de inversión eran muy bajos, hecho que demuestra que están orientados a personas de estratos socioeconómicos inferiores, los cuales la banca descarta. Entonces, si en una campaña de marketing hablás de educación financiera, cuando tu fondo genera pérdidas los representantes de estas empresas no deberían salir a decir que informaron bien y que quienes ingresaron a los fondos deberían haber leído los términos y condiciones». 

«Más allá de cualquier análisis,  en Argentina tenemos las variables de la inflación y la devaluación, hecho que vuelve más complejo entender los procesos de la economía. La educación financiera es algo que en el resto del mundo está tomando más fuerza y se está entendiendo que el acceso a diferentes elementos financieros requiere entender el riesgo que se asumiendo, nosotros acá tenemos estas dos variables adicionales que nos complican aún más”. Sabrina Guerrini

 

Género y finanzas: un reflejo de la desigualdad

La desigualdad entre hombres y mujeres también se ve reflejada en el manejo de las finanzas. Según Sabrina, este hecho se retrotrae a las generaciones anteriores, donde fueron muy pocas las mujeres que lograron una autonomía financiera. “Las mujeres venimos con años de retraso de autonomía, manejo de cuentas, administración de bancos. En lo que respecta a la experiencia de administración patrimonial, también tenemos siglos de retraso”, sostuvo.
“En las charlas y consultas, por lo general noto que los conceptos básicos de interés o inflación están claros. Particularmente también encuentro una aversión al riesgo. Las mujeres somos mucho más conservadoras y tendemos a analizar más variables que los hombres”, comentó.
En relación al manejo de las finanzas personales y familiares, la especialista consideró: “En todo lo que concierne al vínculo con la pareja, siempre va a depender de si los dos tienen ingreso, o tienen uno solo. Y ahí entramos en otro tema que es la vulnerabilidad económica ante una separación. Me parece que hace falta una adecuación a ser consciente de los riesgos que implica no tener autonomía económica. Desde generar ingresos propios, en el caso de que tener bienes compartidos tenerlos registrarlos correctamente, participar en las decisiones conjuntas del patrimonio familiar y de la pareja, contemplar los derechos y obligaciones del estado civil”.

«En relación al manejo de las finanzas personales y familiares, me parece que hace falta una adecuación a  ser consciente de los riesgos que implica no tener autonomía económica. Desde generar ingresos propios, en el caso de que tener bienes compartidos tenerlos registrarlos correctamente, participar en las decisiones conjuntas del patrimonio familiar y de la pareja, contemplar los derechos y obligaciones del estado civil”. Sabrina Guerrini

 

La educación financiera como política de estado

Tanto Sabrina como Ignacio reconocen la necesidad de generar acciones y políticas que propicien la comprensión de los diferentes productos financieros, los conceptos y los riesgos, en pos de desarrollar habilidades y saber tomar decisiones. “El analfabetismo financiero es algo que en todo el mundo genera conflictos, pero en los países como Argentina con los niveles de inflación y devaluación, el riesgo es aún mayor”, sostuvo Guerrini quien además hizo referencia a la historia personal de cada ciudadano y su vínculo con el sistema financiero: “Las vivencias en las crisis anteriores de personas que han perdido sus ahorros, o recientemente lo que ha sucedido con los fondos de inversión, de alguna manera desalienta la cultura del ahorro”.
Para Ignacio, la educación financiera es un debate antiguo y es algo que se debería haber implementado hace tiempo. “En ese sentido, la Ley de Financiamiento Productivo Nº 27440 incluyó un articulado que impone al ejecutivo a realizar una Estrategia Nacional de Inclusión Financiera. La ENIF incluye tres aristas que tienen que ver con el enfoque de género, la protección financiera digital de los consumidores y la educación financiera en escuelas secundarias”, señaló Carballo, quien además destacó su reciente reglamentación por boletín oficial el pasado 1º de septiembre.
Otro punto que destaca el economista y docente de la UBA tiene que ver con la educación digital.Las finanzas se digitalizan y si vos no tenés educación digital quedás excluído financieramente. No porque no entiendas el interés compuesto, sino porque no vas a poder acceder o comprender la dinámica de cómo se manejan las finanzas en el teléfono celular o la computadora”, concluyó.

 

Productos financieros y falta de información ¿Cuál es la responsabilidad de las empresas Fintech?

Más allá de las políticas y acciones estatales, desde Reporte Fintech consideramos que la bandera de la educación financiera debe ser promovida por todos los actores..En tal sentido, tanto las empresas tradicionales como las Fintech deberían garantizar en la difusión de sus productos y servicios una correcta comprensión de los mismos, dando a conocer sus beneficios, sus alcances y riesgos en forma clara. La inclusión financiera no puede concebirse sin una educación y formación adecuada. A su vez, si éstas empresas acompañan su desarrollo con  inversiones en capacitación y educación financiera para sus usuarios, probablemente puedan construir un crecimiento más sostenible y sólido.

 

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